Esta lista sirve para dos cosas: revisar el sitio que ya tienes, o saber qué debería incluir una cotización antes de compararla con otra.
No está ordenada por lo que se ve más bonito, sino por lo que cambia que alguien te contacte o cierre la pestaña.
Lo que decide en los primeros cinco segundos
Qué haces, dicho en una frase
Quien llega tiene que entender a qué se dedica tu empresa sin bajar ni leer dos párrafos. Suena obvio y es el error más común: sitios cuyo encabezado dice "Bienvenidos" o "Soluciones de calidad" y no dicen a qué se dedican.
Si un desconocido lee tu portada y no sabe qué vendes, nada de lo demás importa.
Cómo contactarte, visible siempre
No en el pie de página. En el encabezado, en cada página, y de nuevo al final de cada sección importante.
Y por el canal que tu cliente usa. En Panamá, para muchos negocios, eso es WhatsApp.
Que cargue rápido
Un sitio lento pierde visitas antes de mostrar nada. No es una cuestión de refinamiento técnico: es que la gente se va.
Que funcione en celular
La mayoría de tus visitas llegan del teléfono. Y no basta con que "se vea": los textos tienen que leerse sin ampliar, y los botones poder pulsarse con el dedo.
Lo que construye confianza
Servicios explicados, no listados
Una lista de siete palabras sueltas no dice nada. Cada servicio importante merece explicar qué resuelve, para quién y qué incluye.
Prueba de que sabes hacerlo
Proyectos, casos, clientes, certificaciones, testimonios reales. Lo que tengas. Sin inventar: un testimonio falso se huele, y hace más daño que no tener ninguno.
Una página de "nosotros" que diga algo
No "somos líderes en el mercado con vocación de excelencia". Quién eres, desde cuándo, cómo trabajas. La gente contrata a personas.
Datos de contacto reales y coherentes
El mismo teléfono, correo y horario en el sitio, en Google y en tus redes. Cuando no coinciden, transmite descuido — y a Google también le importa.
Lo técnico que no se ve pero se nota
- Certificado SSL. Sin él, el navegador advierte que tu sitio no es seguro. Es descalificatorio.
- Título y descripción propios en cada página. Es lo que Google muestra en los resultados. Si dice "Inicio", estás desperdiciando el mejor espacio publicitario que tienes.
- Un solo encabezado principal por página, y que describa el contenido.
- Texto alternativo en las imágenes. Para quien usa lector de pantalla y para que Google entienda qué muestran.
- Página de error 404 útil, con salidas hacia el inicio y el contacto.
- Formulario que funcione. Y que alguien lo pruebe de verdad antes de publicar.
- Analítica instalada. Si no mides, no sabes si el sitio sirve.
Accesibilidad: lo mínimo
No es un extra opcional, y casi todo se resuelve haciéndolo bien de entrada:
- Contraste suficiente entre texto y fondo
- Poder navegar con el teclado, con el foco visible
- Etiquetas asociadas a cada campo del formulario
- Botones con nombre, no solo un icono
- Respetar la preferencia de movimiento reducido del sistema
Lo que suele sobrar
Con la misma franqueza:
El carrusel del inicio. Casi nadie ve más allá de la primera imagen, y retrasa la carga.
El vídeo de fondo pesado. Impresiona en la presentación del diseño y penaliza en el mundo real.
Animaciones en todo. Un poco de movimiento da vida; mucho estorba la lectura.
"Bienvenidos a nuestro sitio web". Ocupa el espacio donde debería decir qué haces.
El chatbot que no responde nada. Si no hay nadie detrás, un enlace directo a WhatsApp funciona mejor.
Cómo usar esta lista
Ábrela junto a tu sitio actual y ve marcando. Si fallas en los primeros cinco puntos, ahí está tu prioridad: son los que hacen que la gente se quede o se vaya.
Y si estás pidiendo cotizaciones, úsala para preguntar. Una propuesta que no mencione la adaptación a móvil, el SSL o los metadatos no es más barata: está incompleta, y esas cosas cuestan más añadidas después.
